La Roja mantiene su imbatibilidad en octavos de final

La selección española, conocida como La Roja, volvió a cerrar su arco sin recibir goles en el duelo contra Portugal el 6 de julio de 2026, marcando su quinta parada de la Copa del Mundo y sumando otro punto a su racha defensiva. Unai Simón, guardameta del Athletic, fue el protagonista al detener tres tiros en la primera mitad, incluido el primer disparo de Cristiano Ronaldo.

¿Cómo influyó el rendimiento de Simón en el resultado?

Simón realizó tres intervenciones clave antes del descanso: la primera frente a Cristiano Ronaldo, luego dos remates consecutivos de João Pinto y Ronaldo que obligaron al portero a reaccionar rápidamente. El guardameta portugués Diogo Costa también tuvo tres atajadas en el mismo periodo, pero Simón se quedó con la mejor estadística al terminar el partido con cinco paradas, la mayor del encuentro.

¿Qué papel jugó Mikel Merino y el banquillo?

Luis de la Fuente destacó la energía que aportó Merino, quien marcó el gol decisivo en la Eurocopa y volvió a ser decisivo al crear la jugada que obligó a Portugal a buscar el empate en tiempo añadido. El entrenador también elogió a Ferran Torres y a los sustitutos que, según él, "los que salen del banquillo hacen bueno el trabajo de los titulares". Rodri subrayó que los pequeños detalles, como la presión en el área, marcaron la diferencia.

¿Qué significa este cero para el futuro de España?

El contador de minutos sin recibir gol se detuvo en 608 minutos, superando el récord de Iker Casillas (476) y el de Walter Zenga (517) en torneos mundiales. Con la defensa aún intacta, la expectativa es que La Roja llegue a la prórroga con confianza, mientras el cuerpo técnico trabaja en pulir la ofensiva para los próximos partidos. La ausencia de oportunidades claras en la segunda mitad dejó el marcador sin cambios, pero la solidez defensiva quedó demostrada.

¿Qué sigue para La Roja?

Con el empate que lleva a tanda de penaltis, el próximo desafío será superar a Portugal en los disparos desde los doce metros. De la Fuente confía en la continuidad del trabajo colectivo y en la capacidad de los jugadores de banquillo para mantener la energía hasta el final. La presión será alta, pero la defensa, liderada por Simón, ha demostrado que puede resistir los embates más peligrosos.