La Roja avanza a cuartos tras la fiesta en Little Spain

La Roja volvió a brillar el 6 de julio en el Mercado Little Spain de Nueva York, donde más de 800 compatriotas aclamaron el gol de Mikel Merino que selló la clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026. La euforia se sintió entre los puestos de comida y los puestos de souvenirs, con cánticos que resonaron hasta la madrugada.

¿Qué ocurrió en la celebración?

El evento, organizado por la comunidad española en EE. UU., coincidió con la victoria 2‑1 sobre Portugal en la fase de grupos. Merino, que anotó en el minuto 78, fue recibido con una ola de aplausos y banderas rojas y amarillas. Rodrigo Gutiérrez, director para Rioja en EE. UU. y Canadá, comentó que la pasión mostrada era “una pasada”. Los asistentes disfrutaron de tapas, jamón ibérico y vino de Rioja mientras veían repeticiones del gol en pantallas gigantes.

¿Por qué es importante para La Roja?

Este triunfo mantiene a España invicta en el torneo; el último resultado fue un contundente 3‑0 contra Austria el 2 de julio de 2026. La racha reciente de la selección muestra 4 victorias y 1 empate en los últimos cinco partidos, consolidando una serie de cuatro triunfos consecutivos. La confianza del grupo se refleja en la atmósfera festiva de la diáspora, que se siente parte del mismo objetivo.

¿Qué sigue para la selección?

El próximo compromiso llega el 26 de septiembre de 2026, cuando La Roja visita a Inglaterra en un duelo que definirá la posición en el grupo. Los aficionados de Little Spain ya están planeando otra reunión para apoyar al equipo en Londres, demostrando que la comunidad sigue conectada con cada paso del Mundial.

¿Cómo influye la afición en el rendimiento?

Testimonios de los asistentes revelan que la presencia de la afición española en el extranjero brinda un impulso moral al conjunto. "No podemos pedir más", afirmó un seguidor que llevaba una camiseta con el escudo de la Federación. La energía de la celebración en NY se traduce en una mayor motivación para los jugadores, que saben que cuentan con un respaldo global.

La Roja sigue demostrando que, más allá de los ocho minutos de juego, la unión de la afición y el equipo es un motor que impulsa cada victoria. Con la mirada puesta en Inglaterra, la nación espera que la pasión de Little Spain se repita en los estadios europeos.