La selección española comenzó su andadura mundialista con un impactante chasco ante Cabo Verde. El pobre partido de Atlanta ha encendido las alarmas en el equipo. La mejor versión de La Roja sigue pendiente de la recuperación física de varios futbolistas clave. Luis de la Fuente apostó en su convocatoria por jugadores que llegaban al torneo entre algodones y el estreno confirmó que la selección necesita urgentemente poner a tono a sus lesionados y futbolistas faltos de ritmo si quiere aspirar a algo importante. Los dos extremos titulares, Lamine Yamal y Nico Williams, uno de los suplentes, Víctor Muñoz, y su centrocampista con más gol, Mikel Merino, han recibido recientemente el alta médica, los tres primeros hace apenas unos días. Además, Rodri, el cerebro del equipo, y Gavi llegan de cursos complicados con las lesiones que llegaron incluso a poner en duda en algún momento su presencia en el torneo. La situación vivió ayer un inquietante giro de tuerca. Mikel Merino, que saltó al campo a falta de 19 minutos, se retiró con una ligera cojera y no entrenó en las instalaciones de Baylor School. ¿Estará ante Arabia Saudí el domingo en Atlanta? El navarro dijo que no hay que inquietarse. «No he entrenado por gestión de cargas. Otros días he trabajado mucho por venir de donde vengo y esta vez era un día de quedarme dentro», indicó en la sala de Prensa montada sobre las pistas de tenis de este college de Tennessee. El seleccionador insistió en la víspera del encuentro en que todos tenían el alta médica y estaban en condiciones de competir. Adelantó que no serían titulares, pero que Lamine y Nico entrarían «si el partido lo demandaba». Lo demandaba ya al descanso. España necesitaba soluciones ofensivas ante una Cabo Verde replegada y cómoda defendiendo cerca de su área. El partido reclamaba precisamente las cualidades de Nico y Lamine, velocidad, desborde y capacidad para generar ventajas en el uno contra uno. Sin embargo, De la Fuente retrasó al máximo su entrada. Lamine Yamal apenas disputó 19 minutos y Nico Williams entró cuando apenas restaban 5 para el final. Dos participaciones testimoniales que alimentan la impresión de que ambos todavía están lejos de encontrarse al cien por cien. «Estamos construyendo la mejor condición física para ellos. Están mejorando, sin duda», explicó De la Fuente tras el encuentro. Lamine no jugaba desde el 22 de abril debido a un desgarro muscular. Nico estaba fuera desde el 10 de mayo tras una lesión muscular que se sumó a una temporada condicionada por problemas de pubis que ya le obligaron a detenerse durante dos meses. La imagen más evidente que dejó el partido fue la enorme diferencia entre la España con Lamine Yamal y la España sin él. Incluso lejos de su mejor estado físico, el extremo del Barcelona agitó el encuentro. Su sola presencia obligó al seleccionador de Cabo Verde a colocar hasta tres futbolistas pendientes de sus movimientos, liberando espacios en el sector opuesto. «Lamine al 50% ha sacudido al equipo», resumieron algunos periodistas extranjeros. La situación es complicada, pero no imposible. La Roja tiene la oportunidad de recuperar a sus jugadores clave y volver a ser la selección dominante que todos conocemos.