La Roja se planta en semifinales y enciende el país
La Roja respiró al fin. Tras un partido de cuartos de final que se decidió en el último suspiro, España 2-1 Bélgica (10/07/2026) certificó su pase a semifinales del Mundial 2026 con un golazo de Fabián Ruiz en el minuto 78. La afición, que había llenado plazas y bares hasta la bandera, estalló en gritos cuando el mediocentro del Napoli definió con un zurdazo cruzado que se coló por la escuadra. Cinco victorias seguidas -ninguna en empate ni derrota- avalan el camino de Luis de la Fuente hacia la gloria.
¿Cómo se vivió el partido en España?
Madrid se vistió de rojo y amarillo. En Lavapiés, la plaza bullía con niños pateando balones mientras los adultos buscaban ángulos imposibles en pantallas apiñadas. Un bar de la zona colgó el cartel de completo por primera vez en años: camareros con camisetas de la selección servían cañas entre aplausos cada vez que el balón rondaba el área belga. En la Basílica de Jesús de Medinaceli, los fieles besaban los pies del Cristo entre camisetas de la Roja, aunque -como aclaró un parroquiano- allí solo se piden deseos de amor, salud o dinero. “Dios no es suplente”, zanjó.
La magia del fútbol se coló hasta en los museos. En el Prado, frente al cuadro de La rendición de Breda, un argentino con la camiseta de Messi al cuello auguró: “Nos vemos en la final”. La afición, ajena a Velázquez y Magritte, solo tenía ojos para el balón. Y el balón, al fin, entró.
¿Por qué este triunfo es distinto?
No fue un paseo. Bélgica, con su bloqueo físico y su juego de contraataques, puso contra las cuerdas a una España que dominó el balón pero tardó en romper el hielo. Morata abrió el marcador en el 23’, pero los Diablos Rojos igualaron antes del descanso. El partido se encendió: entradas duras, jugadas al límite y un árbitro que pitó penalti por mano de un belga en el área tras revisar el VAR. Rodri lo transformó en el 2-1 definitivo en el 85’, pero el gol de Fabián Ruiz ya había sellado la noche.
La Roja no solo ganó. Llevan cinco triunfos seguidos -desde el arranque del Mundial- y un juego que, contra todo pronóstico, se ha vuelto vertical y letal. Luis de la Fuente, que heredó un equipo con jóvenes como Pedri y Gavi, ha logrado que España juegue con la misma intensidad que en los tiempos de Iniesta y Xavi, pero con un extra: la solidez defensiva de Laporte y Le Normand.
¿Qué falta para soñar con el título?
El camino a la final pasa por Inglaterra. El 26 de septiembre de 2026, la Roja viajará a Londres para medirse a los Tres Leones en un duelo que huele a semifinales. El equipo de Gareth Southgate llega con moral tras eliminar a Francia, pero España tiene la ventaja de saber que, cuando más aprieta, aparece un jugador como Fabián Ruiz para decidir.
Mientras, el país sigue en éxtasis. Las banderas ondean en balcones, los memes inundan las redes y hasta los niños que jugaban al fútbol en Lavapiés saben que su selección está a un paso de hacer historia. La Roja no solo ha ganado un partido. Ha ganado un país.
